Primera actividad
Segunda actividad
Se observa que existen alumnos que poseen un retraso en el lenguaje debido a que su lengua materna es el tamazight por lo que conlleva a que el alumno posea un retraso en las tres áreas de la etapa, tales como lenguaje: comunicación y representación; donde se destaca el desarrollo del lenguaje, y lógico- matemático, además del conocimiento del entorno.
Por ello planteo una metodología donde se incluyen un método, el Método Doman, que citando la defensa de mi tesis y investigación desarrollada a partir de dicho método justifico que aplicando dicho método los alumnos avanzan en el desarrollo del lenguaje y lógico- matemático.
A continuación presento el proceso a seguir:
Con dicho método, los alumno que no sabían hablar castellano, han adquirido la lengua castellana de manera más rápida y su evolución el desarrollo del lenguaje y lógico matemático ha sido más efectivo.
Hay que detallar, que además de la metodología que el tutor use en el aula, una atención temprana es prioritario para aquellos alumnos que tiene un retraso en el lenguaje, para aquellos alumnos de inmersión lingüística. Por lo que además del método que utilice el tutor en el aula, el procedimiento es rellenar una hoja de remisión donde el orientador previa autorización de los padres, realice un diagnóstico y prevea si necesita una atención por parte de la espacialista de Pedagogía Terapéutica o de Audición y Lenguaje.
Pero, los problemas que nos pueden surgir en este proceso, es que los padres no acepten que el niño necesite una ayuda, debido a la posible etiquetación "según ellos" de que se considere un niño con necesidades educativas especiales. Todavía los padres no están educados en que una buena estimulación temprana persigue un buen desarrollo de las capacidades del alumno en etapas posteriores.
Por ello todos los aspectos que se han mencionado a lo largo del curso, son necesarios para saber el desarrollo evolutivo del niño y desarrollar una atención temprana.
Atendiendo al proceso perceptivo y la conciencia fonológica que se refiere a la conciencia de que las palabras están formadas por sonidos, en ocasiones los niños no son capaces de silabear, o al comienzo de la lectura de distinguir las palabras, y es ahí donde tenemos que intervenir por si el alumno tiene una posible dislexia, discalculia o dislalia.
Así mismo en el proceso sintáctico nos permite conocer las palabras que dominan y si el alumno posee un amplio vocabulario, si se expresa o se relaciona correctamente de manera oral.
Algunas de las manifestaciones que nos permiten identificar este tipo de anomalías son, por ejemplo, un fracaso escolar inesperado, dificultades para leer, escribir, razonar… Ante esto, los docentes, y más especialmente el tutor, son los principales agentes que pueden ayudar a la identificación y tratamiento de tales problemas.
El trastorno de la expresión escrita es una dificultad de la infancia que implica deficiencias en las habilidades de escritura. Como consecuencia, provoca en el niño dificultades en la comprensión de la gramática y la puntuación, la ortografía, la organización de párrafos, o la composición de textos escritos. Además, dichos niños no suelen tener buenas habilidades para escribir a mano
Por ello, que el docente conozca las debilidades de cada uno de los alumnos, y las posibles razones de tal retraso, provoca que se detecte con más rapidez y existe una atención temprana.
Hay que detallar, que además de la metodología que el tutor use en el aula, una atención temprana es prioritario para aquellos alumnos que tiene un retraso en el lenguaje, para aquellos alumnos de inmersión lingüística. Por lo que además del método que utilice el tutor en el aula, el procedimiento es rellenar una hoja de remisión donde el orientador previa autorización de los padres, realice un diagnóstico y prevea si necesita una atención por parte de la espacialista de Pedagogía Terapéutica o de Audición y Lenguaje.
Pero, los problemas que nos pueden surgir en este proceso, es que los padres no acepten que el niño necesite una ayuda, debido a la posible etiquetación "según ellos" de que se considere un niño con necesidades educativas especiales. Todavía los padres no están educados en que una buena estimulación temprana persigue un buen desarrollo de las capacidades del alumno en etapas posteriores.
Por ello todos los aspectos que se han mencionado a lo largo del curso, son necesarios para saber el desarrollo evolutivo del niño y desarrollar una atención temprana.
Atendiendo al proceso perceptivo y la conciencia fonológica que se refiere a la conciencia de que las palabras están formadas por sonidos, en ocasiones los niños no son capaces de silabear, o al comienzo de la lectura de distinguir las palabras, y es ahí donde tenemos que intervenir por si el alumno tiene una posible dislexia, discalculia o dislalia.
Así mismo en el proceso sintáctico nos permite conocer las palabras que dominan y si el alumno posee un amplio vocabulario, si se expresa o se relaciona correctamente de manera oral.
Algunas de las manifestaciones que nos permiten identificar este tipo de anomalías son, por ejemplo, un fracaso escolar inesperado, dificultades para leer, escribir, razonar… Ante esto, los docentes, y más especialmente el tutor, son los principales agentes que pueden ayudar a la identificación y tratamiento de tales problemas.
El trastorno de la expresión escrita es una dificultad de la infancia que implica deficiencias en las habilidades de escritura. Como consecuencia, provoca en el niño dificultades en la comprensión de la gramática y la puntuación, la ortografía, la organización de párrafos, o la composición de textos escritos. Además, dichos niños no suelen tener buenas habilidades para escribir a mano
Por ello, que el docente conozca las debilidades de cada uno de los alumnos, y las posibles razones de tal retraso, provoca que se detecte con más rapidez y existe una atención temprana.
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